En el siglo XVIII Martinez de Pasqually, un personaje tan misterioso como Saint Germain o el propio Cagliostro, crea una nueva orden para conservar la supuesta herencia de la tradición sacerdotal de los antiguos levitas, que habría logrado sobrevivir a la destrucción del Templo de Salomón. La monumental obra queda trunca por la inesperada desaparición de su Gran Maestre. Se dice que sus discípulos, luego de cerrar la orden, incorporaron una parte importante de estas enseñanzas en las escuelas que fundaron. ¿Los antiguos secretos que poseía Martinez de Pasqually se han perdido para siempre o son todavía atesorados por ocultos guardianes?
Martinismo, Esoterismo Cristiano, Vía Íntima, Vía Cardíaca, Teosofía, Gnosis y Rosacrucismo
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lunes, 22 de febrero de 2016
miércoles, 12 de agosto de 2015
El martinismo, una tradición literaria I – Serie Rosacruz V
El martinismo es una tradición que ha sido reflejada de manera formidable en las obras de Saint-Martin. Sus símbolos y su doctrina se encuentran perpetuados por su prolífica producción. Las enseñanzas de sus escritos nos guían hacia un encuentro místico con la Unidad. El Filósofo Desconocido estaba convencido de que una orden era más un impedimento que una ayuda. Por lo tanto, no compuso complejos rituales, ni instrucciones sistemáticas. Al contrario, por medio de una retórica iluminada, trató de conmover al estudiante y despertar en él el Deseo. Supo valerse del arte literario para inspirar en el lector preparado una sensibilidad que le abra las puertas al cristianismo interno y cardíaco. Con éste artículo, comenzamos una serie de reflexiones que nos invitan a contemplar el nacimiento y el desarrollo de la vía íntima a través de la gesta literaria de estos maravillosos textos.
martes, 16 de junio de 2015
Martinismo y Masonería - Saga Esencial III - Serie Breve 31
El martinismo, en ciertas circunstancias históricas y culturales, se ha organizado como una orden. Esta estructuración, en algunos casos, ha generado una confusión considerable. Por simple analogía, se le ha atribuido propiedades y características de otras escuelas que le son completamente ajenas, e incluso hasta contrarias a su esencia. Uno de los más frecuentes e impropios trasvases es con la masonería. Conviene dejar en claro que la vía que legó Saint Martin, nació como una sociedad de iniciados, cuya trasmisión es eficaz sólo por el vínculo entre el maestro y el discípulo. Por lo tanto, la configuración de orden para el martinismo no es esencial, sino meramente coyuntural. La vía íntima existe independientemente de que sea organizada como una orden. En cambio, no es posible hacer masonería sin el sostén de una orden.
Hay muchos martinistas que son buscadores solitarios y que han recibido su iniciación en una trasmisión de maestro a discípulo, sin jamás pertenecer a una orden. Lo que resulta impracticable para un masón, ya que para ser iniciado se necesitan de al menos tres maestros. Por lo tanto, es imposible hacer masonería sin una obediencia. La masonería descansa en la orden misma, la jerarquía, los estatutos y los grados. En el martinismo pueden extinguirse todas las ordenes actuales, pero no implicaría que ya no haya martinistas, ni mucho menos la extinción del martinismo como corriente espiritual. Ya que continuaría viva la llama de la transmisión de maestro a discípulo.
domingo, 5 de abril de 2015
Pascua Lunar y Resurrección Solar - Serie Simbólica 28
En las tradiciones solares las celebraciones se corresponden con los puntos de los solsticios y de los equinoccios. En el caso de la denominada pascua cristiana, se la suele identificar con el equinoccio de primavera del hemisferio boreal. Sin embargo, la fecha de celebración, que en principio fue asimilada de la tradición hebrea, implica un cálculo de cierta complejidad, en el que se combina el equinoccio primaveral con las fases de la luna. Este cómputo, no es para nada caprichoso (como sostienen algunos) sino que encierra un importante simbolismo, sobre el cual nos permitimos arrojar alguna que otra luz.
viernes, 23 de enero de 2015
El cientificismo, o el oscurantismo de la razón - Saga Esencial II - Serie Breve 28
En los albores de la edad moderna, la Tradición occidental se enfrentó a un problema que ya había sido advertido por numerosos filósofos. Quizás, uno de los primeros en comprender que habría una ruptura entre la ciencia y la religión fue Raymundo Llul. El advirtió este conflicto, y dedicó gran parte de su obra a tratar de dejar las bases para solucionar el problema de la continuidad de la Tradición en una sociedad dominada por el impulso obsesivo de la racionalidad científica. Cuando hablamos de Tradición, como ya se ha explicado en estos artículos, se trata de una unidad que va más allá de lo temporal. La Tradición implica una explicación no sólo de las causas pasadas, sino del fin mismo de las cosas. Es decir, que requiere responder cual es la finalidad por la que tal fenómeno existe. Esta respuesta se encuentra por fuera de todo pensamiento científico, ya que éste último está limitado a dar una explicación de las causas pasadas y materiales de los fenómenos que observa. La ciencia, por ejemplo, explica satisfactoriamente como una semilla, expuesta a ciertas condiciones de temperatura y humedad, puede germinar y dar origen a una nueva planta. Pero es incapaz de responder el fin por el que la planta en sí misma existe. No puede explicar la finalidad última del Ser. Por eso, la ciencia occidental, es sólo una mirada parcial y cercenada de la existencia.
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