El esoterismo consiste en resolver una sola pregunta: ¿qué es la Tradición Occidental?(1) Muchos autores han dado diferentes respuestas a éste interrogante que nos llega desde la cuna de los tiempos.
Podríamos decir que la
historia del esoterismo está forzosamente ligada a la historia de la
Tradición, y que la una y la otra constituyen una unidad
indisoluble. No hablamos de historia en una concepción
cientificísta, sino en una concepción cíclica. Es decir, que la
Tradición occidental posee una unidad, o lo que es lo mismo una
finalidad última. Por lo tanto, la concepción histórica a que nos
referimos no sólo mira el pasado o el origen de la Tradición, sino
que abarca el futuro y el fin de la misma. Es así, que esoterismo y
Tradición, constituyen un continuo temporal, sin principio ni fin,
que desafía la concepciones cartesianas del tiempo y del espacio. Los
diferentes aspectos de la Tradición conforman un círculo, y no una
línea recta. La Tradición es una y única, tanto en el pasado como
en el futuro. Sólo la concepción mental del hombre introduce la
visión temporal del presente que distingue el pasado del futuro.


