"Porque
cuando, en reiteración del primer crimen, el hombre usurpa tan a
menudo los derechos de la Divinidad sobre la Tierra, es sólo para
profanar el Nombre, y envilecerlo con una nueva prostitución. Bajo
este Nombre sagrado, decide, extravía, engaña, tiraniza, degüella,
masacra. Entonces ¿Hacia quién este Dios tan extraño ejerce
derechos más extraños todavía? Es hacia el hombre, hacia su
semejante, hacia el Ser de su especie, y que por consiguiente tiene
el mismo derecho que él al título de Dios."
Louis
Claude de Saint Martin – Tableau Naturel
Continuamos
nuestro viaje por el mundo de los arcanos. Le
bateleur,
nuestro anfitrión, nos guía ahora hacia la comarca de la Fe. Nos
presenta al amo de todas las creencias: le Pape. Este personaje posee
una tiara de tres coronas que indican las tres regiones: la divina,
la espiritual y la natural. El cayado con la cruz de tres travesaños simboliza con
sus siete puntas y sus tres nudos la primera década de los números
sagrados, es decir, los principios ocultos. Sostiene la cruz con la mano izquierda enguantada que nos remite al cardias como centro sensible del hombre y eje de lo espiritual. Le Pape, es también el
pontífice. Aquél que cumple la función de puente entre las
regiones superiores y las inferiores. Las dos columnas detrás
indican que se encuentra en un templo. Los dos sacerdotes que se
acercan a su trono donde reciben la bendición, constituyen la
jerarquía de toda la estructura eclesiástica. Nuestro papa, no sólo
está revestido de un poder supuestamente espiritual, sino que también está anclado fuertemente en lo material y en lo
social.